
Confidencialidad. Derecho de las personas de mantener en el anonimato o secreto actividades de su vida privada.
Derechos Humanos. El conjunto de prerrogativas (derechos y libertades) universales, inalienables (a los que no se puede renunciar) e inherentes (propios) a la naturaleza de la persona, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral del individuo.
Discriminación. Trato desigual, injusto, arbitrario o excluyente que se da a una persona con base en algún atributo o condición como la edad, sexo, origen étnico, nacionalidad, género, ocupación, religión, preferencia u orientación sexual, etcétera.
Diversidad sexual. El conjunto de las diferentes formas de vivir la sexualidad.
Equidad. Condición que busca el respeto de los derechos de todas las personas tomando en cuenta sus diferencias.
Expresiones eróticas. Manifestación del deseo y el placer sexual.
Género. Conjunto de valores, actitudes y expectativas sociales que definen lo femenino y lo masculino, que se asignan al individuo desde el momento del nacimiento según su sexo.
Identidad. Aquello que una persona piensa, siente y expresa acerca de lo que es.
Identidad sexual. Aquello que una persona piensa, siente y expresa acerca de su sexualidad.
Igualdad. Es la condición humana por la que todas las personas tienen los mismos derechos fundamentales.
Intimidad. Todo aquello relacionado con el cuerpo, el espacio personal, los sentimientos y los pensamientos. Los espacios físicos de la intimidad pueden ser: baño, cama, recámara, cajones, cartas y escritos sobre sentimientos y pensamientos personales.
Laicidad. Cualidad de todo Estado democrático que para garantizar el respeto, la tolerancia, la libertad de conciencia y la igualdad jurídica ante la ley se mantiene ajeno a cualquier doctrina religiosa.
Licitud. Conductas individuales o colectivas que se realizan dentro de los límites establecidos por las normas jurídicas. Actuar con licitud es no infringir las leyes.
Orientación sexual. Concepto científico que señala que la elección de l@s compañer@s afectivo-sexuales no es producto de una elección consciente. Entre las elecciones sexuales que se reconocen están:
Políticas públicas. Son líneas de acción del Estado orientadas a satisfacer el interés público y el bien común sobre determinada materia.
Preferencia sexual. Elección de una persona para tener relaciones afectivo-sexuales con base en sus características sexuales (femenino, masculino, ambos).
Prejuicio. Concepción acerca de algo o de alguien, elaborada antes de conocerle o sin tener elementos para emitir una opinión.
Privacidad. El derecho de todo ser humano a que no sean conocidos y dados a conocer, por terceros, hechos, circunstancias o cualquier otra información personal sin su consentimiento.
Salud. Es el estado de bienestar de las personas en todos los aspectos psicológicos, sociales, biológicos, sexuales y ambientales, y no es sólo la ausencia de la enfermedad.
Salud reproductiva. Es el estado de bienestar físico, mental y social en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus funciones y procesos, y no sólo la ausencia del dolor, enfermedades e infecciones de transmisión sexual.
Salud sexual. Es el estado de bienestar físico, mental y social en todos los aspectos relacionados con la vida erótico-sexual y erótico-afectiva en todas sus dimensiones. Es la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos.
Seguridad jurídica. Es la garantía que el Estado brinda a todos los individuos de que su persona, sus bienes y sus derechos no serán violentados por las autoridades o por algún particular.
Sexualidad. Conjunto de condiciones físicas, biológicas, psicológicas, emocionales, sociales y culturales relacionadas con la vida sexual de una persona.
Sexo. Conjunto de características anatómico-fisiológicas que diferencian a hembras y machos de una especie.
Vida privada. Especio geográfico y simbólico constituido por la familia, el hogar y las actividades de la persona como particular.
Violencia sexual. Todo acto, con connotaciones sexuales, que tienda a invadir, agredir y dañar el cuerpo y la vida emocional de una persona sin su consentimiento y/o en desventaja emocional, física o laboral. Las formas de violencia sexual se manifiestan en actos que incluyen desde conductas que no implican sometimiento físico, como el acoso y el hostigamiento verbal, hasta diversas prácticas sexuales no consentidas, tales como caricias, besos y otras formas de contacto genital y corporal, incluidas las relaciones sexuales.